Para ello, toda la comunidad
presidida por el Angel y la Cruz parroquial se orientan
sucesivamente hacia los cuatro puntos cardinales, comenzando
por el Este y continuando por el Sur, el Oeste y el
Norte.
Hacia cada punto cardinal se lee un breve
fragmento –tres o cuatro versículos- de
cada uno de los cuatro evangelios - Mateo hacia el Este,
Marcos hacia el Sur, Lucas hacia el Oeste y Juan hacia
el Norte- y el sacerdote realiza una bendición
con el hisopo de agua bendita hacia cada uno de ellos.
Las lecturas hacen referencia a trabajos
del campo o de la naturaleza, en concreto a la pesca,
la labranza, la ganadería y el cultivo de la
viña, y son las siguientes: |
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Larraungo Aldazko San Martin parrokian ongi etorria San Migeli
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| Mirando hacia
el Este
Lectura del santo Evangelio según
San Mateo ( 8, 23 – 27)
“En aquel tiempo, subió Jesús a
la barca con sus discípulos. De pronto se levantó
un temporal tan fuerte, que la barca desaparecía
entre las olas; él dormía. Se acercaron
los discípulos y lo despertaron gritándole:
“¡Señor, sálvanos, que nos
hundimos!” Él les dijo: “¡Cobardes!
¡Qué poca fe!” Se puso en pie, increpó
a los vientos y al lago, y vino una gran calma.
Ellos se preguntaban admirados: ”¿Quién
es éste? ¡Hasta el viento y el agua le
obedecen!” Palabra del Señor.
Mirando hacia el Sur.
Lectura del santo Evangelio según
San Marcos (4, 26-29)
“Decía Jesús a la gente: El Reino
de los cielos se parece a un hombre que echa simiente
en la tierra. Él duerme de noche, y se levanta
de mañana; la semilla germina y va creciendo,
sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo
la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga,
después el grano. Cuando el grano está
a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega”.
Palabra del Señor.
Mirando hacia el Oeste
Lectura del santo Evangelio según
San Lucas (15, 3-7)
“Jesús les propuso esta parábola:
si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde
una, ¡no deja las noventa y nueve en el campo
y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y
cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros,
muy contento; y al llegar a casa, reúne a los
amigos y a los vecinos para decirles “¡Felicitadme!
He encontrado la oveja que se me había perdido”.
Os digo que así también habrá más
alegría en el cielo por un solo pecador que se
convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan
convertirse”. Palabra del Señor.
Mirando hacia el Norte
Lectura del santo Evangelio según
San Juan (15, 1-2 , 4)
“Dijo Jesús a sus discípulos: “Yo
soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo
sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a
todo el que da fruto lo poda, para que dé más
fruto. Permaneced en mí y yo en vosotros. Como
el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no
permanece en la vid, así tampoco vosotros, si
no permanecéis en mí”. Palabra del
Señor. |