Inicio Santuario de San Miguel de Aralar


 

La Santa Cofradía del Santuario de San Miguel de Excelsis es una institución casi milenaria que ha tenido siempre por finalidad expandir y consolidar la devoción del Arcángel San Miguel entre poblaciones tanto próximas como alejadas de la sierra de Aralar, y al mismo tiempo conseguir unos medios económicos para mantener el culto en el santuario.

Los orígenes de la Cofradía de San Miguel de Aralar se remontan a finales del siglo XI y la fundación de la misma se atribuye al obispo de Pamplona Pedro de Roda. Un siglo más tarde, en 1191, reinando el monarca navarro Sancho VI el Sabio, el obispo Pedro de París le da a la Cofradía rango legal, le dona la gran edificación aneja situada al oeste del santuario para celebrar sus reuniones y actividades y establece que el obispo de Pamplona sea el rector de la misma.

En la segunda mitad del siglo XIII, el papa Urbano IV concede cien días de indulgencia a todos los cofrades y bienhechores del santuario de Aralar. En 1295 se reforman los estatutos y desde 1297 hay constancia de que la Cofradía de San Miguel se reune en el santuario tres veces al año.

 
"Beso" de la efigie de San Miguel y una cruz parroquial, ante el santuario
“Beso” de la efigie de San Miguel y una cruz parroquial, ante el santuario
 

A lo largo de los siglos, la Cofradía conoció momentos de esplendor y otros de franca decadencia. En los tiempos de más actividad llegó a tener más de 40.000 cofrades, lo que permitía que el santuario contara con más de 20 presbíteros residentes. A mediados de agosto se celebraba la fiesta principal a la que concurrían miles de personas que durante dos días participaban en actos litúrgicos y en la feria que se celebraba en torno al santuario.

 

En 1492, el papa Inocencio VIII concedió nuevas indulgencias a los cofrades y devotos de San Miguel de Excelsis, y en 1613, Paulo V concedió la gracia del Jubileo a quienes visitaran el santuario el primer domingo de septiembre.

Tras largos tiempos de decadencia, a comienzos del siglo XX, el chantre Mariano Arigita impulsa la reconstitución de la Cofradía, cuyos estatutos son aprobados por el obispo de Pamplona José López Mendoza el 9 de marzo de 1916. Una reforma de los mismos se llevó a cabo en 1928.

El último capellán residente en el Santuario, D. Inocencio Ayerbe, que estuvo al frente del mismo durante 56 años – desde 1945 hasta su fallecimiento en 2001 – ha sido el animador de la revitalización de la Cofradía, arropado por un buen número de amantes de San Miguel. Con fecha 1 de septiembre de 1999 fueron aprobados los nuevos Estatutos en los que se define a la cofradía como Asociación Pública de Fieles, erigida canónicamente, con personalidad jurídica y civil.

Los fines de la cofradía, según establecen sus estatutos, son los siguientes:

  • Promover y fomentar el culto y la devoción al Arcángel San Miguel de Excelsis en Aralar, tutelar de Euskal Herria, cultivando la fraternidad humana universal y siguiendo las enseñanzas del Evangelio de Nuestro Señor jesucristo.
  • Vigilar la conservación y mejora de su Basílica y Casa, hospedería y demás dependencias del Santuario y su entorno, a fin de preservar su imagen y carácter religioso. Conservar, fomentar y mejorar si cabe todas y cada una de las tradiciones que se han mantenido a lo largo de la historia.
  • La santificación de sus cofrades y amigos, el incremento del carácter auténticamente cristiano en la vida de todos sus devotos; y la realización de actividades de apostolado como iniciativas para la evangelización, el ejercicio de las obras de piedad y de caridad, la animación con espíritu cristiano del orden temporal, y la oración por todos los cofrades vivos y difuntos y por sus familias.
  • Organizar y promover actividades destinadas a un mayor y mejor conocimiento del Santuario, de su historia y tradiciones, dentro y fuera de la Cofradía, particularmente entre los más jóvenes.
  • Velar por la conservación y mejora del santuario, y por la atención y servicio a todos los visitantes.
  • Cuidar el entorno del Santuario en todos sus aspectos ecológicos, humanos y culturales.
  • Poner los medios para que el Santuario se mantenga como lugar de acogida a peregrinos, montañeros y amantes de la naturaleza y de las tradiciones, resaltando su carácter espiritual sobre todas las demás facetas.
  • Ser solidarios y fieles colaboradores en todas las necesidades que por cualquier motivo surjan en el santuario y sus dependencias.

Actualmente, el número de cofrades asciende a cerca de 1.500 y a las reuniones anuales convocadas por la Cofradía, y que vienen celebrándose tradicionalmente el primer domingo de junio, acuden en torno a 200 miembros.

En definitiva, podemos afirmar con rotundidad que si hoy mantenemos el patrimonio común, monumental y espiritual que supone el santuario de San Miguel de Aralar, es en buena medida gracias a su Cofradía, que sigue viva casi un milenio después de su fundación, gracias a los miles de hombres y mujeres devotos que han transmitido su emocionado sentimiento de amor a San Miguel y al santuario de Aralar, de generación en generación y que han colaborado, especialmente en los tiempos más adversos, para mantener vivas las piedras de este santuario de lo alto, corazón de Euskal Herria.

Los interesados en contactar con la Cofradía de San Miguel, pueden hacerlo a través de la siguiente dirección:

     COFRADÍA DE SAN MIGUEL DE ARALAR
     31840 UHARTE ARAKIL (Navarra)

Quienes deseen formar parte de la misma pueden rellenar el boletín adjunto y remitirlo a la misma dirección.